Con el otoño los días se acortan, el sol sale más tarde y se pone antes, y muchos de los trayectos al trabajo se hacen casi a oscuras. En moto, ver y ser visto se vuelve todavía más importante. Antes de que llegue el cambio de hora, merece la pena hacer un repaso de todo lo que influye en tu visibilidad: la pantalla, la visera, los espejos y las luces.
En otoño el sol está más bajo y te da de frente durante más tiempo, sobre todo a primera y a última hora. Cualquier arañazo en la pantalla o en la visera se convierte en un destello que te ciega. Si al conducir contra el sol notas manchas, velos o halos, es señal de que el plástico está rayado o sucio por dentro y por fuera.
Limpia la pantalla con agua, jabón neutro y microfibra, sin frotar en seco. Si la pantalla está amarilleada, con microgrietas o con arañazos profundos, lo más seguro es sustituirla. Con la visera ocurre igual: es una pieza de seguridad, no un detalle.
Con menos luz natural, las luces trabajan más. Revisa una por una:
Las ópticas amarilleadas o empañadas reducen la luz que sale del faro. Si el plástico está muy deteriorado, es mejor cambiarlo. Si necesitas bombillas, ópticas, intermitentes o espejos, puedes mirar los recambios moto para tu modelo y comprobar la referencia exacta antes de comprar, porque cada moto usa un tipo y una potencia de bombilla distintos.
Con menos luz y más lluvia, los espejos son clave. Límpialos con frecuencia, ajústalos sentado en la posición de conducción y comprueba que no vibran a velocidad de carretera. Un espejo que tiembla impide ver con claridad lo que hay detrás. Si el cristal tiene grietas o la carcasa está floja, sustitúyelo.
Ver bien es la mitad de la ecuación; la otra mitad es que te vean. En otoño, apuesta por chaquetas con elementos reflectantes o con colores visibles, y valora un chaleco reflectante para los trayectos de madrugada o de noche. Un casco de color claro y una moto con las luces limpias también ayudan.
Con los días cortos, cada detalle suma. Si sales en moto a diario, cuidar tu visibilidad es una de las mejoras de seguridad más baratas y efectivas que puedes hacer este otoño.